Texto 15A1-IV
La América hispanohablante constituye una gran área de
territorios contiguos en los que es posible la comunicación en una
misma lengua. Sin embargo, no es un territorio monolingüe. Los
países que la integran, salvo algunas significativas excepciones,
conocen el uso de dos o más lenguas para determinados ámbitos
sociales o grupos comunitarios, sin que ello impida que el
español o castellano sea su principal instrumento de
comunicación. Merece la pena, pues, prestar atención a la
diversidad lingüística de América, poniendo especial atención
sobre las lenguas indígenas y su estatus social. La historia de la
diversidad lingüística de Hispanoamérica refleja una progresiva
minorización de las lenguas indígenas, si bien durante los últimos
años estas han recuperado prestigio y presencia política. El futuro
de la diversidad lingüística ha de moverse en equilibrio entre la
amplia implantación social e internacional del español y el
necesario respeto a las lenguas y culturas minoritarias.
Internet: <realinstitutoelcano.org> (con adaptaciones).