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Como muchas cosas de nuestro mundo moderno, la existencia de Internet cambió las cosas para siempre y marcó un antes y un después en nuestra manera de comprar, vender, trabajar, conocer gente e incluso de comprender el mundo. En general, Internet le introdujo al mundo más rapidez, más agilidad y un alcance nunca antes visto en las comunicaciones humanas, pero también trajo consigo problemas que antes tenían más fácil solución o que, peor aún, no existían en absoluto. Aun así, en las siguientes líneas trataremos de demostrar que sus beneficios superan, con creces, a sus inconvenientes. Comencemos por el principio. Internet es una red informática de inmenso alcance, capaz de vincular terminales ubicadas en extremos opuestos del mundo entero, a través de un conjunto de protocolos comunes. Dicho de otro modo, se trata de la red de redes de computadoras, tan vasta y veloz que es capaz de comunicar a las personas a lo largo de gigantescas distancias. Y esa, de por sí, es ya una enorme virtud: gracias a Internet el ancho mundo se puso un poco más a nuestro alcance. Consideremos la inmensa cantidad de mensajes que a través de Internet se envían diariamente. Correos electrónicos, mensajes instantáneos, mensajes directos por redes sociales o, más recientemente, llamadas telefónicas y videollamadas. Dos o más personas ubicadas en regiones alejadas del planeta pueden enviar y recibir información, compartir archivos e incluso verse las caras gracias a la red de redes. Y lo que antiguamente requería una costosísima llamada telefónica, hoy está a nuestra entera disposición a través de un computador o un teléfono inteligente. Esta virtud se puede extender al mundo de los negocios. Es gigantesca la cantidad de operaciones comerciales que tienen lugar de manera virtual todos los días. Compras y ventas de bienes y servicios son ofrecidos, negociados y contratados de manera remota, rápida y eficiente gracias a Internet, al punto tal que existe ya toda una economía digital (el llamado ecommerce) capaz de competir con la tradicional y posiblemente de superarla. Ir de shopping o contratar un cerrajero son opciones disponibles en la red, a apenas unos pocos clics de distancia. Velocidad, facilidad y abundancia son valores muy presentes en el mundo de Internet: un mundo casi tan grande como nuestro planeta, y casi tan complejo también.
En la línea 2 el uso de la vocal “e” seguido por el vocablo “incluso” se utiliza para sustituir el vocablo y, de ese modo, se evita la eufonía que es la disonancia que produce la combinación inarmónica de sonidos.