Ícone Questionei
QuestõesDisciplinasBancasDashboardSimuladosCadernoRaio-XBlog
Logo Questionei

Links Úteis

  • Início
  • Questões
  • Disciplinas
  • Simulados

Legal

  • Termos de Uso
  • Termos de Adesão
  • Política de Privacidade

Disciplinas

  • Matemática
  • Informática
  • Português
  • Raciocínio Lógico
  • Direito Administrativo

Bancas

  • FGV
  • CESPE
  • VUNESP
  • FCC
  • CESGRANRIO

© 2026 Questionei. Todos os direitos reservados.

Feito com ❤️ para educação

Logo Questioneiquestionei.com
  1. Início/
  2. Questões

Questões

Explore as questões disponíveis e prepare-se para seus estudos!

Filtros

Disciplina
Tema
Cargo
Dificuldade
Banca
Ano
Organização

Excluir questões:

Filtrar por:

Seus filtros aparecerão aqui.

10 por página

1

457941201271461
Ano: 2014Banca: CESPE / CEBRASPEOrganização: Instituto Rio BrancoDisciplina: Língua InglesaTemas: Compreensão de Texto
Text 4
           Bertrand Russell once predicted that the socialization of reproduction — the supersession of the family by the state — would “make sex love itself more trivial,” encourage “a certain triviality in all personal relations,” and “make it far more difficult to take an interest in anything after one’s own death.” At first glance, recent developments appear to have refuted the first part of this prediction. Americans today invest personal relations, particularly the relations between men and women, with undiminished emotional importance. The decline of childrearing as a major preoccupation has freed sex from its bondage to procreation and made it possible for people to value erotic life for its own sake. As the family shrinks to the marital unit, it can be argued that men and women respond more readily to each other’s emotional needs, instead of living vicariously through their offspring. The marriage contract having lost its binding character, couples now find it possible, according to many observers, to ground sexual relations in something more solid than legal compulsion. In short, the growing determination to live for the moment, whatever it may have done to the relations between parents and children, appears to have established the preconditions of a new intimacy between men and women.
        This appearance is an illusion. The cult of intimacy conceals a growing despair of finding it. Personal relations crumble under the emotional weight with which they are burdened.
        The inability “to take an interest in anything after one’s own death,” which gives such urgency to the pursuit of close personal encounters in the present, makes intimacy more elusive than ever. The same developments that have weakened the tie between parents and children have also undermined relations between men and women. Indeed the deterioration of marriage contributes in its own right to the deterioration of care for the young.
          This last point is so obvious that only a strenuous propaganda on behalf of “open marriage” and “creative divorce” prevents us from grasping it. It is clear, for example, that the growing incidence of divorce, together with the ever-present possibility that any given marriage will end in collapse, adds to the instability of family life and deprives the child of a measure of emotional security. Enlightened opinion diverts attention from this general fact by insisting that in specific cases, parents may do more harm to their children by holding a marriage together than by dissolving it. More often the husband abandons his children to the wife whose company he finds unbearable, and the wife smothers the children with incessant yet perfunctory attentions. This particular solution to the problem of marital strain has become so common that the absence of the father impresses many observers as the most striking fact about the contemporary family. Under these conditions, a divorce in which the mother retains custody of her children merely ratifies the existing state of affairs — the effective emotional desertion of his family by the father. But the reflection that divorce often does no more damage to children than marriage itself hardly inspires rejoicing.
                                  Christopher Lasch. The Cult of Narcissism. Abacus, Londres, 1980 p. 320-322 (adapted)

Based on the text, decide whether the following statement about the author's position on the trivialization of personal relationships is right (C) or wrong (E).

He is non-committal about it, assuming this is an inescapable trend in contemporary American life.
Gabarito comentado
Anotações
Marcar para revisão

2

457941201268584
Ano: 2014Banca: CESPE / CEBRASPEOrganização: Instituto Rio BrancoDisciplina: História Geral e do BrasilTemas: Independências Hispano-Americanas | História Latino-Americana
As elites que fizeram as independências buscaram, nos anos seguintes, manter o mesmo papel econômico que a região havia tido até então, o de fornecedora de produtos primários para a Europa.
Gabarito comentado
Anotações
Marcar para revisão

3

457941200934385
Ano: 2015Banca: CESPE / CEBRASPEOrganização: Instituto Rio BrancoDisciplina: Língua EspanholaTemas: Compreensão de Texto
Texto associado

Texto I

                                        Alcobaça

      Llegué desde Lisboa a la estación de Valado, ya de noche, y de Valado a Alcobaça me llevó un desvencijado cochecillo. Distraje el frío y la soledad imaginándome lo que sería aquel camino envuelto entonces en tinieblas: ¿por dónde vamos?

      Y fue en un hermoso amanecer de fines de noviembre, en verdadero veranillo de San Martín, cuando salí a ver el histórico monasterio de Alcobaça, cenobio de bernardos en un tiempo.

      Doraba el arrebol del alba las colinas, yendo yo derecho al monasterio, la fachada de cuya iglesia atraía mi anhelo. Esta fachada, severa, pero poco significativa, se abre a una gran plaza tendida a toda luz y todo aire. Al entrar en el templo, me envolvió una impresión de solemne soledad y desnudez. La nave, muy noble, flanqueada por sus dos filas de columnas desnudas y blancas; todo ello algo escueto y algo robusto. Allá, en el fondo, un retablo deplorable, con una gran bola azul estrellada y de la que irradian rayos dorados. Las naves laterales semejan desfiladeros. Y me encontraba solo, y rodeado de majestad, como bajo el manto de la Historia.

      Vagando fui a dar a la sala de los Reyes. Los de Portugal figuran en estatuas, a lo largo de sus paredes. En el centro, un papa y un obispo coronan a Alfonso Henriques, el fundador de la Monarquía, arrodillado entre ellos. Hay en la sala un gran calderón, que el inevitable guardián-cicerone, que acudió al oír resonar en la soledad pasos, me dijo haber sido tomado a los castellanos en Aljubarrota. Me asomé a su brocal; estaba vacío.

      De esta sala pasé al claustro de Don Dionís, hoy en restauración. Hermoso recinto, nobilísimo y melancólico. El agua de la fuente canta la soledad de la Historia entre las piedras mudas de recuerdos, y un pájaro cruza el pedazo de cielo limpio, de caída de otoño, cantando ¿quién sabe a qué? Las piedras se miran en la triste verdura del recinto.

      Y luego pasé a ver el otro claustro, más vivido, más casero, el llamado del Cardenal, donde hoy hay un cuartel de artillería. Todo el antiguo convento de monjes bernardos me lo enseñó un sencillo campesino con uniforme de soldado de artillería. El pobre mozo sólo veía allí el cuartel, sin saber nada de monjes. «Aquí hacemos el ejercicio, aquí es el picadero, aquí…», etc. En la puerta de lo que fue antaño biblioteca, decía aquello de los proverbios: viam sapientiae mostrabo, «te enseñaré el camino de la sabiduría». Y me la enseñó un recluta portugués, pero estaba vacía, y no era camino, sino sala. Quería luego enseñarme, ¡claro es!, las piezas, los cañones.

      Me volví a la iglesia, ahora con el guardián. Mostrome el altar en que se representa la muerte de San Bernardo, escena algo teatral, que parece de un gran nacimiento de cartón, de esos de Navidad, pero no sin su efecto. Un fraile pétreo llora eternamente, llevándose el blanco manto a los ojos, no sé si la muerte de su santo padre San Bernardo o la trágica historia de Inés de Castro. Porque enfrente de este altar cierra una pobrísima verja de madera la capilla en que descansan por fin los restos de la infortunada amante de Don Pedro I.

      Me llevó el guardián ante los túmulos de Don Pedro, de Inés y de sus hijos, y le pedí que se fuera dejándome solo. En mi vida olvidaré esta visita. En aquella severísima sala, entre la grave nobleza de la blanca piedra desnuda, a la luz apagada y difusa de una mañana de otoño, las brumas de la leyenda embozáronme el corazón. Una paz henchida de soledades parece acostarse en aquel eterno descansadero. Allí reposan para siempre los dos amantes, juguetes que fueron del hado trágico. Como aves agoreras veníanme a la memoria los alados versos de Camões al contemplar el túmulo de la

      mísera e mesquinha

      que depois de ser morta foi rainha.

      Porque el puro Amor

que os corações humanos tanto abriga.

                                                                                                                    Os Lusíadas, canto III, 118-119.


quiere, áspero y tirano, bañar sus aras en sangre humana.

      Descansan en dos pétreos túmulos Pedro el duro, el cruel, el justiciero, el loco tal vez, y la linda Inés, y descansan de tal modo que si se incorporaran daríanse las caras y podrían otra vez más beberse uno al otro el amor en los ojos. 

      Seis alados angelillos guardan y sostienen la yacente estatua de Inés, y otros seis, la de Don Pedro; a los pies de ella duerme uno de los tres perrillos que hubo allí en otro tiempo, y a los pies de él, un gran lebrel, símbolo de la fidelidad. La tumba de él sostiénenla leones; la de ella, leones también, pero con cabezas de monjes. En las tablas del sepulcro de Inés, la pasionaria, esclava del amor, escenas de la Pasión de Cristo, del que perdonaba a la que mucho pecó por haber amado mucho; en la tabla cabecera, la Crucifixión, y en la de los pies el Juicio Final, en cuyo cielo hay una mujer. Las tablas del sepulcro de Don Pedro nos enseñan el martirio de San Bartolomé. Él, Don Pedro, con cara plácida con cabello y barbas a la asiria, sostiene su dura espada sobre su pecho.

      Y pesa allí el aire de tragedia.

      Allí está lo que queda de aquel Don Pedro I de Portugal, un loco con intervalos lúcidos de justicia y economía, como de él dijo Herculano; aquel hombre, para quien fue una manía apasionada la justicia, y que hacía de verdugo por su mano. Él, el adúltero, odiaba con odio singular a los adúlteros. ¿Sería el remordimiento? Allí descansa de sus justicias, de sus nemródicas cacerías; allí descansa, sobre todo, de sus amores. Allí descansa el tirano plebeyo, a quien adoró su pueblo. 

Cuando volvía en barcos de Almada a Lisboa, la plebe lisbonense salía a recibirle con danzas y trebejos. Desembarcaba e iba al frente de la turba, danzando al son de trompetas, como un rey David. Tales locuras apasionábanle tanto como su cargo de juez. Ciertas noches, en el palacio, perseguíale el insomnio; levantábase, llamaba a los trompeteros, mandaba encender antorchas, y helo por las calles, danzando y atronando todo con los berridos de las trompetas. Las gentes, que dormían, salían con espanto a las ventanas a ver lo que era. Era el rey. ¡Muy bien, muy bien! ¡Qué placer verle tan alegre!

                                                                               Oliveira Martins. História de Portugal. libro II, capítulo III.


      ¿No recordáis la historia trágica de sus amores con Inés, que Camões, más que otro poeta, ha eternizado? Allá hacia 1340 fue la linda Inés de Castro, la gallega, a Portugal como dama de la infanta Constanza, la mujer de Pedro, el hijo de Alfonso VI. Y fue la «mujer fatal», que diría Camilo. El hado trágico les hizo enamorarse; aquel amor ch’a null amato amar perdona, como dijo el poeta de La Divina Comedia. Tuvieron frutos de los trágicos amores; intrigas de Corte y de plebe hicieron que el rey Alfonso mandara matar a su nuera, pues viudo de Constanza, Pedro casó luego en secreto con Inés, que fue apuñalada en Coimbra.

      As filhas do Mondego a morte escura

      longo tempo chorando memoraram,

      e, por memória eterna, em fonte pura

      as lágrimas choradas transformaram,

      o nome lhe puseram, que inda dura

      dos amores de Inês, que ali passaram.

      Vede que fresca fonte rega as flores,

      que lágrimas são a água e o nome Amores.

                                                                                                                             Os Lusíadas, canto III, 135


      Y cuando luego fue rey Pedro, cuenta la leyenda que mandó desenterrar a Inés y coronarla reina, y habiéndose apoderado de sus matadores, los torturó bárbaramente, viendo desde su palacio, mientras comía, en Santarém, cómo los quemaban. Y esto podéis leerlo en el viejo y encantador cronista Fernán Lopes, que nos lo cuenta todo homéricamente, con una tan animada sencillez, que es un encanto.

      Nos lo cuenta todo menos lo de la exhumación y coronamiento, que parece ser leyenda tardía, pero muy bella. Y en el fondo, de una altísima verdad trascendente.

      Esa pobre Inés, que reinó después de morir… Y ¡de morir por haber amado con amor de fruto, con amor de vida! ¡Qué reino y qué reina!... Reina, sí, reina en el mundo de las trágicas leyendas, consuelo de la tragedia de la vida; reina con Iseo, la de Tristán; reina con Francesca, la de Paolo; reina con Isabel, la de Diego.

                                                                             Miguel de Unamuno. Por tierras de Portugal y de España.

Según el escrito, el narrador

se acerca al destino en un carro que está para el arrastre.

Gabarito comentado
Anotações
Marcar para revisão

4

457941201270471
Ano: 2019Banca: IADESOrganização: Instituto Rio BrancoDisciplina: História Geral e do BrasilTemas: História Mundial

A respeito do panorama das artes no século 20, julgue (C ou E) o item a seguir.



Um elemento significativo no cenário das artes do início do século 20, sobretudo na França, foi a imprensa cultural. As revistas ilustradas frequentemente difundiam rótulos estilísticos como o “cubismo”.

Gabarito comentado
Anotações
Marcar para revisão

5

457941201345343
Ano: 2011Banca: CESPE / CEBRASPEOrganização: Instituto Rio BrancoDisciplina: Relações Internacionais e DiplomaciaTemas: Fundamentos, Paradigmas Teóricos e Contexto Histórico
De acordo com a perspectiva construtivista no estudo das relações internacionais, julgue (C ou E) os itens a seguir.

O caráter anárquico do sistema internacional pode ser superado pelo uso criterioso da razão e pela formação de novas identidades resultantes de esforços em prol da cooperação e da interdependência.
Gabarito comentado
Anotações
Marcar para revisão

6

457941200836531
Ano: 2022Banca: IADESOrganização: Instituto Rio BrancoDisciplina: Economia e MercadoTemas: Elasticidade Preço e Renda | Fundamentos Microeconômicos | Microeconomia

O conceito de elasticidade, emprestado da física, tem grande importância na economia. Da mesma forma que a elasticidade de um material remete à medida da reação a uma força exercida sobre esse material, também nas ciências econômicas o termo se refere a certa medida da “força” com que uma variável muda diante da mudança de outra variável.


Considerando o conceito apresentado e a teoria microeconômica, julgue (C ou E) o item a seguir. 


Bens de consumo essencial tendem a ter elasticidade-preço da demanda menor do que bens de consumo supérfluo. 

Gabarito comentado
Anotações
Marcar para revisão

7

457941201515644
Ano: 2014Banca: CESPE / CEBRASPEOrganização: Instituto Rio BrancoDisciplina: Geografia Geral e HumanaTemas: Economia Geográfica | Globalização Econômica
Texto associado
        A aparição das chamadas cidades mundiais e das cidades globais se explica pela necessidade de organização e controle da economia global. O termo cidade global, em sua versão mais topológica, é definido por Saskia Sassen como um território onde se exerce uma série de funções de organização e controle na economia global e nos fluxos de investimentos em escala planetária.

        O. Nel.Lo e F. Muñoz. El proceso de urbanización. In.: Geografía humana, J. Romero et al (Coord.). Barcelona: Ariel, 2008, p. 321 (com adaptações).


Considerando a perspectiva conceitual de Saskia Sassen, julgue (C ou E) os itens seguintes, relativos a cidades globais.


A globalização econômica contribui para uma nova geografia da centralidade e da marginalidade, tornando as cidades globais lugares de concentração de poder econômico, ao passo que cidades que foram centros manufatureiros experimentam nítido declínio.
Gabarito comentado
Anotações
Marcar para revisão

8

457941200534764
Ano: 2015Banca: CESPE / CEBRASPEOrganização: Instituto Rio BrancoDisciplina: História Geral e do BrasilTemas: Independência dos EUA | História Mundial | Formação dos EUA

Independentes em 1776, os EUA lançaram-se ao esforço de consolidação nacional ao longo do século XIX, assumindo e vencendo muitos desafios, mas foram envolvidos em uma monumental guerra civil que explicitou diferenças marcantes — aparentemente inconciliáveis — entre o Sul e o Norte do país. Ao fundo, o que estava em jogo era o modelo de desenvolvimento econômico, que colocava no centro do debate a dramática questão da escravidão. A eleição de 1860, na qual Abraham Lincoln saiu-se vitorioso, polarizou de tal forma o debate acerca do trabalho escravo que abriu o caminho para a Guerra de Secessão.

A respeito da história norte-americana no século XIX, julgue (C ou E) o item que se segue.

A partir da aquisição da Louisiana à França, no governo de Thomas Jefferson, o sentimento nacionalista norte-americano começou a ganhar nova roupagem, a de conquistas territoriais, vindo a Marcha para o Oeste traduzir esse espírito.

Gabarito comentado
Anotações
Marcar para revisão

9

457941200456158
Ano: 2015Banca: CESPE / CEBRASPEOrganização: Instituto Rio BrancoDisciplina: História Geral e do BrasilTemas: História do Brasil | Independência do Brasil | Período Colonial e Escravismo
Texto associado
O Brasil foi incorporado à história mundial em decorrência do processo de expansão comercial e marítima europeia dos séculos XV e XVI. Grande foi o impacto da colonização sobre as populações autóctones, mas o que se define como povo brasileiro resultou da mistura, desde a colonização, entre os mais diversos grupos étnicos e culturais, a exemplo de indígenas, africanos, europeus e, mais tarde, asiáticos. Em geral, os padrões que definiram a colonização atendiam aos interesses do nascente capitalismo mercantil europeu e ao próprio dinamismo interno da economia colonial. Nas primeiras décadas do século XIX, em plena era revolucionária que convulsionava o Velho Mundo, a colônia emancipou-se de sua metrópole.
A respeito desses aspectos que marcaram os primeiros séculos da história brasileira, julgue o item seguinte.

Entre os movimentos que lutaram pela emancipação da colônia, dois se destacaram por suas características distintas, ainda que irmanados pelo mesmo objetivo: a Conjuração Mineira (Inconfidência), essencialmente popular, e a Conjuração Baiana (Alfaiates), que uniu a elite local contra o domínio português.
Gabarito comentado
Anotações
Marcar para revisão

10

457941201871120
Ano: 2021Banca: IADESOrganização: Instituto Rio BrancoDisciplina: Geografia Geral e HumanaTemas: Fitogeografia | Geografia Física
Com relação aos domínios morfoclimáticos brasileiros, julgue (C ou E) o item a seguir.

O domínio dos planaltos de araucária compreende as terras de altitude média da porção meridional do Brasil, cobertas originariamente por formações florestais de diferentes densidades e extensões, com destaque para a presença de coníferas. O domínio é caracterizado por solos férteis, climas com temperaturas moderadas a baixas no inverno e precipitações relativamente bem distribuídas ao longo do ano.
Gabarito comentado
Anotações
Marcar para revisão
..
Logo Questioneiquestionei.com