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Lo intercultural y la enseñanza de lenguas extranjeras
Según Vilá (2005), tras la segunda guerra mundial, muchas acciones y programas se fundamentaron en la situación del mundo, lo que contribuyó a la generación y desarrollo de estudios relacionados a la comunicación intercultural, pues se había demostrado la vital necesidad de establecer comunicación entre las diferentes culturas y pueblos. A esto, más tarde surge la expresión “comunicación intercultural” por primera vez utilizada por Hall (1978) en su intento de crear una didáctica de los procesos comunicativos, producto de la nueva configuración del mundo. Es así que hasta los días de hoy, diversos estudios y teorías sobre la interculturalidad han llegado y siguen llegando por tratarse de un tema de vital importancia en un mundo cada vez más globalizado, por ende necesariamente mejor comunicado.
A la par y aparte, hablar de didáctica intercultural en el aula de clases de español como lengua extranjera (ELE) nos remite a la necesidad inicial de comprender lo que es la competencia comunicativa intercultural, aspecto que tal como ocurre con la competencia lingüística, lo normal es que se dé en la enseñanza formal, a pesar de entender que lo ideal sería en un contexto de inmersión, interaccionando directamente con personas en sus culturas de origen. No obstante, lo que sí, aprender una lengua, para los estudiantes se traduce en la oportunidad de comunicarse y encontrarse con otras culturas y sociedades, ante lo cual, lo apropiado es que los docentes logremos promover la comprensión de la competencia intercultural que signifique habilidades afectivas, cognitivas y comportamentales para tales propósitos (MORGAN, 1998), sin dejar de tener en cuenta que el primer movimiento en este sentido es el de desarrollar y fortalecer la propia identidad, comprendiendo a la vez, que la diversidad no es un problema para la comunicación, sino una fuente inagotable de enriquecimiento. Al aprender una lengua extranjera, son objetivos esenciales de la didáctica intercultural, aprender a individualizar y a aceptar lo diferente.
Por cierto y en consonancia con lo antes dicho, el Plan Curricular del Instituto Cervantes (2007) propone para el aprendiz, mientras hablante intercultural, en el contexto de la lengua española, el logro de seis objetivos principales: (1) obtener una visión de la diversidad cultural; (2) conocer el papel de las actitudes y de los factores afectivos; (3) conocer los referentes culturales; (4) manejar las normas y convenciones sociales; (5) desarrollar la participación en situaciones interculturales; y (6) desempeñar el papel de intermediario cultural. Esta información, sin duda, contribuye fehacientemente en la orientación de la acción docente a la hora de enseñar una lengua extranjera.
Considere as seguintes premisas relativas ao contenido del texto: I Es importante que los estudiantes desarrollen la capacidad de descubrirse y aprender a aprender, antes de partir en busca de otras competencias.
II Es irrelevante que los estudiantes entiendan cuáles son las características que condicionan la percepción de ser aprendiz.
III Es consenso que la educación intercultural esté integrada a la enseñanza de lenguas extranjeras junto con lo lingüístico y lo comunicativo.
IV Es un hecho concreto que la competencia intercultural solo interese en situaciones en las que el aprendizaje ocurre en un proceso de inmersión.
V Es absurdo pensar, hoy, que en el proceso de enseñanza y aprendizaje de una lengua extranjera, no se contemple lo intercultural.
La alternativa que contiene las premisas correctas son: