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Competencia intercultural en la enseñanza de Lenguas Extranjeras
A la hora de desarrollar en el alumnado una competencia comunicativa intercultural, el profesorado debe tener claro cuáles son los objetivos que ha de perseguir. Hemos de tener presente que la dimensión intercultural apela más bien al mundo de las actitudes, destrezas y valores, aunque también incluye el conocimiento de la(s) cultura(s) extranjera(s). Al profesorado de lenguas extranjeras le compete el ejercicio de la mediación profesional entre culturas. Para ello, debe tener presente que, entre sus objetivos, han de figurar los siguientes: 1) hacer adquirir al alumnado una competencia tanto lingüística como intercultural; 2) prepararlo para establecer relaciones con personas pertenecientes a otras culturas y aceptar a esas personas como individuos poseedores de puntos de vista, valores y comportamientos diferentes; 3) ayudarle a valorar el carácter enriquecedor de este tipo de experiencias y relaciones; 4) hacerle captar la relación entre su propia cultura y otras culturas; 5) suscitar en él el interés y la curiosidad hacia la alteridad; y 6) hacerle tomar conciencia del modo en que otros lo perciben a él mismo y a su cultura.
Es importante señalar que, para alcanzar los anteriores objetivos, se requiere utilizar una gama de recursos didácticos lo más variada posible: textos originales, grabaciones de audio y video, fotografías, gráficos, dibujos, folletos turísticos, canciones, películas, periódicos, revistas, etc. Hoy en día Internet proporciona una fuente inagotable de materiales, por lo que consideramos esencial la incorporación de las nuevas tecnologías. En esta tarea de búsqueda de información debe implicarse al propio alumnado.
En otro orden de cosas, el profesorado debe ser un profesional crítico y reflexivo, capaz de promover la tolerancia y el respeto hacia el “otro”. Su papel no es el de mero transmisor de conocimientos de la cultura extranjera. Él mismo debe convertirse en un “aprendiz intercultural”, capaz de promover el trabajo autónomo del alumnado y de adquirir las mismas destrezas y actitudes que pretende desarrollar en este último.
Por último, observando el currículum de lenguas extranjeras vigente en España para la etapa de Educación Secundaria Obligatoria, nos encontramos con que éste remite a diversas competencias básicas que el alumnado ha de adquirir: competencia en comunicación lingüística, competencia para aprender a aprender, competencia social y ciudadana, competencia en el tratamiento de la información y competencia digital, competencia cultural y artística y, finalmente, autonomía e iniciativa personal. Pese a que todas ellas se relacionan, a nuestro modo de ver, con la dimensión intercultural, nos gustaría detenernos en dos: la competencia social y ciudadana y la competencia artística y cultural.
Respecto a la competencia social y ciudadana, se apunta que las lenguas a) son vehículo de comunicación y transmisión cultural; y b) favorecen el respeto, el interés y la comunicación con personas que hablan otras lenguas y el reconocimiento y la aceptación de las diferencias culturales. Además, desde un punto de vista metodológico, dado que el trabajo en grupo y en parejas es importante en esta materia, se aprende así a participar, a expresar las ideas propias y a escuchar las de los demás. Se desarrolla pues la capacidad de diálogo, de negociación de significados y de llegar a acuerdos. De este modo se favorece “aprender de y con los demás”.
Finalmente se destaca que la materia incluye un acercamiento a manifestaciones culturales de la lengua y países en que se habla, contribuyendo así a la adquisición de la competencia artística y cultural. Por otra parte, si se facilita la expresión de opiniones, gustos ante manifestaciones culturales y se promueve la realización y representación de simulaciones y narraciones, se contribuye a la apreciación de la diversidad cultural. Como puede verse, estas dos competencias destacan aspectos metodológicos propios de la enseñanza de lenguas que apuntan claramente a la formación de ciudadanas y ciudadanos democráticos, respetuosos con la diversidad, tolerantes y conscientes de la propia identidad cultural y de la de los demás.
Adaptado de: https://www.ugr.es/~portalin/articulos/PL_numero21/14%20%20Silvina.pdf
En el texto, el vocablo “suscitar” (lín. 12) significa: